Todo Sobre el Bruxismo

22 de febrero de 2022

Todo Sobre el Bruxismo

El bruxismo es un trastorno en el que rechinas, crujes o aprietas los dientes. Sí tienes bruxismo, es posible que, de manera inconsciente, aprietes los dientes cuando estás despierto o que los aprietes o rechines mientras duermes.

El bruxismo nocturno se presenta en las personas que aprietan o rechinan los dientes mientras duermen y se presenta de manera habitual en gran parte de la población. Se considera que quienes lo padecen, tienden a presentar otros trastornos del sueño, como roncar o realizar pausas en la respiración (apnea del sueño).

Signos y Síntomas del Bruxismo

  • Rechinar o apretar los dientes, con un sonido que puede ser tan fuerte como para despertar a la persona que duerma contigo.
  • Dientes aplanados, fracturados, partidos o flojos.
  • Esmalte dental desgastado, por lo que se ven las capas más profundas de los dientes.
  • Mayor dolor o sensibilidad dental.
  • Músculos de la mandíbula cansados o rígidos. La mandíbula trabada es la que no se puede abrir o cerrar por completo.
  • Dolor o inflamación de mandíbula, cuello o rostro.
  • Dolor similar al dolor de oído; pero que no es un problema del oído en realidad.
  • Dolor de cabeza sordo que comienza en las sienes.
  • Lastimaduras por morder la parte interna de la mejilla.
  • Alteración del sueño.

 

Factores que aumentan el riesgo de desarrollar bruxismo:

-Alteraciones en la oclusión dental: Pueden ser alteraciones en la cronología de la erupción de los dientes, deglución atípica, caries dental, mala oclusión, interferencias oclusales, alteraciones por las muelas del juicio o Síndrome disfuncional de la articulación temporomandibular (SDATM).

-Estrés: El aumento de la ansiedad o el estrés pueden provocar el rechinamiento de los dientes. También la ira y la frustración.

-Edad: El bruxismo es frecuente en los niños pequeños, pero suele desparecer en la edad adulta.

-Tipo de personalidad: Tener un tipo de personalidad agresiva, competitiva o hiperactiva puede incrementar el riesgo de tener bruxismo.

-Medicamentos y otras sustancias: El bruxismo puede ser un efecto secundario poco frecuente de algunos medicamentos psiquiátricos, como ciertos antidepresivos. Fumar tabaco, beber bebidas con cafeína o alcohol, o consumir drogas recreativas puede incrementar el riesgo de padecer bruxismo.

-Familiares con bruxismo: El bruxismo nocturno suele ser un rasgo de la familia. Si tienes bruxismo, es posible que otros miembros de tu familia también lo tengan o lo hayan tenido.

-Relación con otros trastornos: El bruxismo puede estar relacionado con ciertos trastornos médicos y de salud mental, como enfermedad de Parkinson, demencia, trastorno de reflujo gastroesofágico (enfermedad por reflujo gastroesofágico), Xerostomia (disminución parcial o total del flujo salival), epilepsia, terrores nocturnos, trastornos relacionados con el sueño, como apnea del sueño, y trastorno de déficit de atención con hiperactividad (TDAH).

 

Diagnóstico Odontológico del Bruxismo

Durante los exámenes odontológicos regulares, es probable que tu dentista compruebe si hay signos de bruxismo.

  1. Evaluación: El dentista busca la presencia de cambios en los dientes y en la boca durante las siguientes consultas para ver si el proceso es progresivo y para determinar si necesitas tratamiento.
  2. Determinación de la causa: Sí el dentista sospecha que tienes bruxismo, intentará determinar la causa haciéndote preguntas sobre tu salud dental general, los medicamentos que tomas, tus rutinas diarias y tus hábitos de sueño, con el fin de evaluar el grado del bruxismo. El dentista comprobará los siguientes síntomas:

-Estado de los músculos de la mandíbula.

-Anomalías dentales evidentes, como dientes rotos, desgastados o faltantes.

-Otros daños en los dientes, en el hueso que está debajo de ellos y en el interior de las mejillas.

-Se realiza una radiografía para evaluar estado de los tejidos de soporte de los dientes.

-Exploración de la articulación temporomandibular. (ATM)

 

  1. Tratamientos para el Bruxismo:

Férulas y protectores bucales: Las Férulas son dispositivos plásticos o acrílicos que recubren los arcos dentarios y sirven para corregir los movimientos mandibulares y dar estabilidad a la mordida. De esta manera, protegen los dientes al mantenerlos separados y producen la relajación de los músculos mandibulares. Se recomienda que este diseñado y ajustado por el Dentista.

-Ajuste oclusal por desgaste selectivo: El especialista en oclusión realiza un ajuste de la mordida del paciente mediante tallados selectivos en las superficies de los dientes. Con la finalidad de llevar la mandíbula a una posición céntrica correcta, la cual le proporcionará al paciente relajación y menos esfuerzo al momento de masticar.

Los resultados de un ajuste oclusal por desgaste selectivo deben ser:

-Lograr y mantener estabilidad en la oclusión (mordida),

-Conseguir una armonía oclusal,

-Eliminar interferencias oclusales

-Obtener una oclusión habitual céntrica. Que se proteja mutuamente durante los movimientos de la masticación.

 

-Prótesis dental – Corrección dental: este tratamiento se realiza en casos graves, cuando el desgaste del diente ha provocado sensibilidad o incapacidad para masticar de manera adecuada. El dentista debe remodelar las superficies de masticación de los dientes o colocar coronas para reparar el daño.

-Tratamientos alternativos para el bruxismo:

Tu dentista puede recomendar el apoyo de otros tratamientos alternativos para ayudar a eliminar el bruxismo:

Control del estrés o la ansiedad: a través de estrategias que promueven la relajación con asesoría de un terapeuta.

Cambios en el comportamiento: Una vez que descubres que tienes bruxismo, puedes modificar ese comportamiento practicando la posición correcta de la boca y de la mandíbula.

Biorretroalimentación: es un método que utiliza procedimientos y equipos de control para enseñarte a controlar la actividad muscular de la mandíbula.

Tratamiento terapéutico con medicamentos para el Bruxismo: Relajantes musculares, Inyecciones de bótox, Medicamentos para la ansiedad o el estrés. Sí se identifica que la causa es una enfermedad preexistente, como la enfermedad por reflujo gastroesofágico, el tratamiento de esta enfermedad puede mejorar el bruxismo.

 

Consulta con el dentista sí tienes alguno de los síntomas mencionados anteriormente o sí tienes otra inquietud sobre los dientes o la mandíbula. Sí observas que un familiar rechina los dientes, o presenta otros signos o síntomas de bruxismo, debes recomendarle visitar al dentista.